Páginas

sábado, 2 de junio de 2012

Un paso más.

Escalar muros imposibles, romper barreras que creías infranqueables, el caso es que siempre pretendes superar tus expectativas con hechos que quizás no habías planeado. Sabemos como empieza el día, que puede ser el día más feliz de tu vida o el peor de tu existencia, pero no lo sabes si no llegas al final. Cada espacio que recorres puede ser difícil o sencillo, pero eso no implica nunca que el resultado final sea verdaderamente el que buscabas. 

En ocasiones crees que la presión a la que te sometes cada día es tal, que desearías ponerle fin de la manera más simple posible, evitando el dolor y la insatisfacción a la que te expones. Pero en realidad, ¿cómo llegan los grandes vencedores a ganar las batallas más dificultosas y arduas? Luchando. Siempre, luchando. Nunca rindiéndose al primer corte de espada, o la primera piedra lanzada. Porque la vida no es un camino sencillo plagado de rosas sin espinas, sino todo lo contrario. Dice la ley de Murphy que si algo tiene que salir mal, así será, cosa que en muchas ocasiones suele aproximarse bastante a la realidad. Pero para eso está el esfuerzo, el coraje y la valentía. Que TODOS tenemos dentro. 


En mi propia experiencia sé, que no hay nada tan sencillo como esas caídas jugando al escondite gritando como si fuera lo último que vas a hacer y riendo luego a carcajadas, que ya no sirven las caricias de mamá y el "No pasa nada" de papá que te hacen secarte las lágrimas y seguir jugando. Que empiezas a volar con tus propias alas, y no sabes si realmente estás preparada para saltar del árbol y no estrellarte contra el suelo, que está frío, lleno de barro y además huele mal. 

Luego dices que te agobias, que quieres irte, volar sola. Y lloras, de impotencia o simplemente porque estas cansada de discutir cada día por una tontería distinta. Pero... en realidad, sabes que les vas a echar de menos, siempre. Que aunque es tu futuro, lo que quieres y vas a ser feliz, ellos son tu familia. Dividida a ambos lados, como siempre. Algo inevitable. Pero los que nunca te van a dejar que te hagas más daño del que sea necesario para que escarmientes por ti misma. 

Y es que cuanto más creces, las preocupaciones y las decisiones se vuelven cada vez mas complicadas.

Pero... "Mejor decidir y equivocarte que quedarte quieta en medio del bosque sin saber que camino escoger".
Ahora toca aprender, a caminar descalza sin las personas que te trajeron a este mundo. Así que habrá que saltar los charcos, para no mojarse los pies.