Siempre intento ser positiva. Siempre. Porque como dice mi querido Rayden "Llevo tanto tiempo sonriéndole a la vida que cuando dejé de hacerlo ella empezó a devolverme la sonrisa".
Hay veces, como en todo que la situación te supera y el pesimismo te arrastra. Y creedme cuando digo que también soy muy negativa y dramática cuando quiero. Demasiado.
Muchas veces envidio a una de mis amigas, una que en concreto (aunque un poco "dramas" a veces) siempre lleva la sonrisa puesta. Es genial. Porque ha pasado mil mierdas y ahí sigue, con su sonrisa. Me sorprende muchas veces, porque cuando creo que nadie me entiende, ella lo hace y es capaz de ver lo que nadie ve. En realidad, soy afortunada por tener los amigos que tengo, aunque eche de menos a algunos que ya no lo son.
Pero es curioso, porque pese a que en realidad no tendría de qué quejarme, siempre hay algún detalle que saca mi lado inconformista. Entonces es cuando miro a mi alrededor y me doy cuenta de la maldita suerte que tengo. Tengo comida, ropa, algún capricho y un techo sobre mi cabeza donde refugiarme del frío y la lluvia.
El otro día leí una noticia en el periódico online, publicada en facebook por un amigo, en la que hablaban del desalojo de una serie de "casas", si es que a cuatro cartones y un par de mantas se les puede considerar casa, de un sitio que frecuento a menudo, de hecho yo había visto los cuatro cartones de los pobre indigentes que allí sobrevivían, porque no considero que eso sea vivir de verdad. Esa gente que no tiene un puto duro, y que cada día se levanta a pedir algo de dinero para llevarse algo a la boca, y con un poco de suerte no tendrán niños pequeños que arrastren su límite hasta el punto de alimentarles quedándose ellos sin comer un maldito trozo de pan si quiera, sólo para tener algo que poder ofrecerles. Y mientras tanto nosotros... esa gente estúpida con comodidades andamos quejándonos de que tenemos examen dentro de 2 semanas y oh vaya, que frío hace hoy en casa, voy a coger la mantita. A veces... me doy asco.
Si de verdad tuviéramos un mínimo de empatía, un mínimo de HUMANIDAD en este mundo tan jodidamente egoísta y cruel... Que la gente que tiene el poder de cambiar cosas comopor ejemplo el tema de los desahucios, lo hiciera...
Pero claro, es mucho mejor emplear el dinero en otras cosas más importantes ¿verdad? Como... no sé... comprarte un coche nuevo, una casa MÁS grande y dejar las ayudas para gente que en realidad ni si quiera las necesita. Qué más da... mejor chupar del bote. PENOSO.
Ojalá de verdad este mundo empezase a cambiar, a veces hay que ser egoísta sí, también está bien pensar en uno mismo, por supuesto, pero no en este tipo de situaciones. Necesitamos a dirigentes políticos que de verdad piensen en "el pueblo" y no sólo en su propia riqueza e interés.
Necesitamos personas de verdad. Aprended un poquito de los animales, que en muchas ocasiones son más personas que vosotros.
Seguiré soñando con ese momento en el que vuelva a existir mi fe en la humanidad.