Páginas

viernes, 23 de noviembre de 2012

Pegamento para las heridas.

Tiene gracia ver que a cada día que pasa empiezo a necesitarte menos. Tiene gracia ver que hace unos meses no podía imaginarme una situación así. Tiene gracia saber que sigo soñando que vuelvo a abrazarte y a reír contigo. 
Tiene gracia porque aunque sigo queriéndote ya no puedo volver a pensar en ti como algo más que un amigo, porque ese pensamiento ya no cabe en mi jodida cabeza. No puedo permitirlo. 

Tuvimos una historia, con oportunidades y muchos fallos, pero también muchas alegrías. Quería ser la persona con la que despertaras cada mañana durante el resto de tu vida, y me convertí en la que seguirá enamorada eternamente mostrándote la sonrisa que necesitas ver para poder pasar la página. 

Cada cuento tiene su final o su para siempre. El nuestro tiene páginas arrancadas que se vuelven a pegar de mala manera. Ahora finalmente escribimos el final con lágrimas y una sonrisa amarga. 

Empecé un nuevo libro que aun no sé hacia dónde se dirige y si tendrá príncipes azules o cabrones jode vidas. Pero que promete un nuevo final, tal vez con un para siempre de los buenos. 

Déjame que vuelva a coser los retales rotos, y a curar las heridas con alcohol, que duele más pero cura antes. Ya no puedes ser tú quien lo haga. Esta vez soy yo quien ha de aprender a juntar de nuevo todas las piezas del puzzle. 


1 comentario: