Un sentimiento que lleva a otro, una vida que sigue, dos caminos que se separan,
el final de algo hermoso que conduce a un nuevo sendero por el que caminar.
Un oscuro abismo, que de repente, se torna amanecer.
Una nueva vida empieza a florecer tras el frío invierno que sufrió bajo la piel.
Este, es el día a día que ahora, me sonríe al despertar cada mañana.

Se feliz y no dejes que nada pueda contigo , me gusto el texto un besazo :)
ResponderEliminarMuchísimas Gracias Maria. =) Espero que te guste el blog y poder aprender de ti. Un beso!
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