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domingo, 24 de febrero de 2013

Sueño sostenido

Supongo que cada vez que me da por escribir no suelen ser días muy alegres, sino días de esos tristes, de los de pensar. Pero también es en esos días cuando mi perspectiva es más realista y menos idealizada.

A todos nos pasa eso de pasar un fin de semana de los que se recuerdan mucho tiempo, de esos que cuesta olvidar. Y es que volver a una realidad en la que no todas las cosas salen como esperas, no es agradable para nadie. Supongo que hay que conocer las dos partes para poder apreciar a su manera cada una de ellas.

¿Y no es difícil también para muchos otros levantarse cada mañana? Gente que sufre por millones de motivos, y nosotros aquí quejándonos de tener que volver a una rutina que solo parece  interesante a veces. 

En realidad, esos son los pequeños motivos que tienen que quitarnos tantas tonterías de la cabeza, ¿no? Esa es la respuesta al porqué tienes ganas de salir a comerte el mundo ¿verdad? 
No engañamos a nadie, convenciéndonos de que la vida que vivimos nos gusta, nadie disfruta su vida día a día, porque siempre tenemos mil motivos para darnos por vencidos y vivir un día de mierda más. ¿O ... no?

En muchas ocasiones quieres huir y esconderte debajo de la cama, o detrás de la mesa, como cuando sólo eramos unos niños. Pero, en la madurez y la evolución de nuestra vida van implícitas las nuevas responsabilidades, elegir en vez de huir, enfrentarse a las cosas y a ser posible, salir victoriosos de dichas batallas. 

¿Cuáles son mis motivos? (Aquí debería incluir una cara de... pero vamos a ver, que esos se los saben muy bien.) Sí, es cierto. Y es que mis motivos son cada una de las personas que es capaz de sacarme una sonrisa un día cualquiera a una hora cualquiera. Una sonrisa que muchas veces, arregla un día de mierda, que parecía venir seguido de un agujero negro. Porque también se tienden a exagerar los días de mierda eh?! Creamos verdaderas montañas de mil cosas, que en realidad, una por una no son tan malas y seguro que tienen una solución no demasiado complicada. 
Siendo realistas, cada cosa a su tiempo, y todo esfuerzo será recompensado al igual que todo sufrimiento curado.


Mañana, será él quien saque de mí una sonrisa de las que pocos son capaces de imaginar. De esas que duran todo el día. Que aunque hoy la cama se me haga grande, no será por mucho tiempo. 

Luego estarán los que digan, que vivo en un sueño sostenido, del que en cualquier momento puedo despertar. Pero... ¿no es eso lo que te hace disfrutar más cada momento?

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