Me he dado cuenta, tras releer una y otra vez las entradas de este pequeño blog, que siempre hablo sobre lo mismo. ¿Y no será que mi vida gira siempre en torno a las personas que entran y salen de ella constantemente?
Hay una persona en especial, una pequeñita, que no mide más de metro y medio. Que Siempre, desde que hace ya casi dos años entró en mi vida, jamás ha dejado de apoyarme. Ni siquiera cuando aquellas personas que creía conocer dejaron de hacerlo. Me defraudaron y por un tiempo, me abandonaron.
Y es que es increíble como una persona tan pequeña, puede dar tanto a cambio de nada. Puede hacer que sonrías cuando solo te apetece patalear, chillar y llorar de rabia. Que puede secar tus lágrimas a kilómetros de distancia, dibujando una sonrisa tan grande que deslumbre. Puede repartir cariño y mostrar una sonrisa preciosa a todo aquel que lo necesite, sin importar el daño que le haya causado. Que hay tanto por lo que darle las gracias, que no sería capaz de escribirlo ni en millones de folios.
Gracias, por ser quien eres y por no cambiar nunca, por quererme y aguantarme, por las noches junto a la hoguera, por las locuras, por animarme cuando estaba de bajón, por ayudarme siempre, por devolverme los toques a altas horas de la mañana sabiendo que eso nos une un poco más, en definitiva por todo lo que has hecho siempre por mi.
Y ahora que estás lejos, y que el tiempo nos separa como siempre lo hace, que intenta que nos hundamos, que nos necesitemos, que lloremos, que nos echemos de menos. Ahora, es cuando somos nosotras las que nos reímos de la distancia, porque somos fuertes peque, y podemos, CLARO QUE PODEMOS.
Que sabes que aunque pasemos MESES sin vernos, te voy a querer igual. Y que aunque no esté ahí para abrazarte cuando estés triste y para defenderte cuando más lo necesites.
Solo hay que aguantar un poco más, para poder verte y volver a sonreír como siempre, y si hace falta volver a comerme la cabeza, pero qué más da, si tú estás a mi lado.
Todos tenemos un ángel de la guarda. Pero yo no tengo solo uno, tengo muchos... mis AMIGOS.
Los que te levantan, cuando los demás ni siquiera saben que te has caído.
Los que te levantan, cuando los demás ni siquiera saben que te has caído.

No hay comentarios:
Publicar un comentario